Cuando una persona empieza a interesarse por la bolsa, uno de los conceptos que suele encontrar rápidamente es el de los dividendos.
Algunas empresas cotizadas distribuyen parte de sus beneficios entre sus accionistas mediante pagos conocidos como dividendos. Para muchos inversores, estos pagos pueden resultar interesantes porque permiten obtener ingresos mientras se mantiene una participación en una empresa.
Sin embargo, invertir en acciones que pagan dividendos no significa que exista una rentabilidad garantizada.
Una empresa puede reducir el dividendo, suspenderlo o incluso dejar de pagarlo.
Además, el precio de las acciones también puede subir o bajar.
Por eso, analizar únicamente el dividendo que paga una empresa puede llevar a tomar decisiones equivocadas.
Para comprender realmente esta estrategia de inversión es necesario conocer conceptos como rentabilidad por dividendo, beneficio empresarial, política de dividendos, crecimiento del dividendo, valoración de la empresa y riesgo.
En este artículo vamos a explicar qué son los dividendos, cómo funcionan, cómo se calculan y cuáles son algunos de los principales aspectos que debería analizar un inversor antes de comprar una acción por el hecho de que pague dividendos.
¿Qué es un dividendo?
Un dividendo es una distribución de dinero u otros activos que una empresa realiza a sus accionistas cuando así lo determina y de acuerdo con las condiciones aplicables.
Cuando una persona posee acciones de una empresa que distribuye un dividendo, puede recibir una cantidad determinada por cada acción que posee, siempre que cumpla los requisitos establecidos para tener derecho al pago.
Por ejemplo, imaginemos que una empresa anuncia un dividendo de 0,50 euros por acción.
Un inversor que tenga 100 acciones recibiría, antes de impuestos y otros efectos aplicables, 50 euros.
El ejemplo es simplemente ilustrativo.
El importe real, las fechas y las condiciones dependen de cada empresa.
¿Por qué las empresas pagan dividendos?
Las empresas pueden utilizar sus beneficios de diferentes maneras.
Pueden reinvertir el dinero en el propio negocio.
Pueden reducir deuda.
Pueden realizar adquisiciones.
Pueden mantener efectivo.
También pueden distribuir una parte entre sus accionistas.
Una empresa madura y con una generación de efectivo relativamente estable puede decidir distribuir parte de sus beneficios porque considera que no necesita reinvertir todo el capital dentro del negocio.
Pero esto no significa que pagar dividendos sea siempre una señal de que una empresa es mejor.
Una empresa en crecimiento puede decidir no pagar dividendos y utilizar todos sus recursos para expandirse.
Por tanto, la ausencia de dividendos no significa necesariamente que una empresa sea mala.
Dividendos y crecimiento empresarial
Para entender esta cuestión podemos imaginar dos empresas.
La primera genera beneficios y tiene pocas oportunidades para crecer.
La segunda tiene muchas oportunidades de expansión y puede obtener una elevada rentabilidad reinvirtiendo sus beneficios.
La segunda podría decidir conservar el dinero para financiar nuevos proyectos.
Los accionistas podrían beneficiarse del crecimiento del valor de la empresa aunque no reciban dividendos.
Por eso, el inversor debe analizar qué hace la empresa con sus beneficios.
¿Qué es la rentabilidad por dividendo?
La rentabilidad por dividendo, conocida habitualmente como dividend yield, relaciona el dividendo anual con el precio de la acción.
De forma simplificada:
Rentabilidad por dividendo = dividendo anual por acción ÷ precio de la acción × 100
Por ejemplo, si una empresa paga 2 euros anuales por acción y la acción cotiza a 50 euros, la rentabilidad por dividendo sería del 4 %.
Este cálculo es útil como referencia.
Pero no debería utilizarse de manera aislada.
Una rentabilidad por dividendo muy alta no siempre es buena
Este es uno de los errores más importantes que debe evitar un inversor principiante.
Imaginemos que una acción cotiza a 100 euros y paga 4 euros de dividendo.
La rentabilidad sería del 4 %.
Ahora imaginemos que el precio cae hasta 50 euros mientras el dividendo permanece temporalmente en 4 euros.
La rentabilidad calculada sobre el precio actual sería del 8 %.
A primera vista parece mucho mejor.
Pero ¿por qué ha caído la acción?
Puede existir un problema importante con la empresa.
Quizá los beneficios estén disminuyendo.
Quizá la deuda sea demasiado elevada.
Quizá el mercado considere que el dividendo será recortado.
Por eso, una rentabilidad por dividendo muy elevada puede ser una señal para investigar más, no una razón automática para comprar.
Dividendo y beneficio
Para analizar un dividendo hay que estudiar de dónde sale el dinero.
Una empresa necesita generar beneficios y flujo de caja suficientes para poder mantener una distribución sostenible.
Si una compañía paga dividendos muy elevados mientras sus resultados se deterioran, el inversor debería preguntarse si esa política puede mantenerse.
Por eso, el análisis de los resultados empresariales es fundamental.
¿Qué es el payout?
El payout es una medida que relaciona los dividendos distribuidos con los beneficios de la empresa.
De forma sencilla:
Payout = dividendos distribuidos ÷ beneficio × 100
Por ejemplo, si una empresa obtiene 100 millones de euros de beneficio y distribuye 50 millones en dividendos, su payout sería del 50 %.
Esto significa que la empresa está distribuyendo la mitad de sus beneficios y conservando la otra mitad.
El porcentaje adecuado depende de la empresa y del sector.
No existe un número mágico que indique automáticamente si una compañía es buena o mala.
Un payout demasiado elevado
Un payout muy elevado puede significar que la empresa está distribuyendo una parte importante de sus beneficios.
Eso puede ser perfectamente razonable en determinadas empresas maduras.
Pero también puede generar dudas si el beneficio está disminuyendo.
Si una empresa llega a distribuir prácticamente todo su beneficio, tendrá menos margen para afrontar problemas, invertir o mantener el dividendo durante periodos difíciles.
Por eso, es importante analizar la evolución histórica.
¿Los dividendos están garantizados?
No.
Una empresa puede modificar su política de dividendos.
Puede aumentar el pago.
Puede mantenerlo.
Puede reducirlo.
También puede suspenderlo.
Esto significa que un inversor nunca debería comprar una acción pensando que el dividendo está garantizado para siempre.
Las empresas dependen de sus resultados, de su situación financiera y de las condiciones económicas.
Las fechas importantes de un dividendo
Cuando una empresa anuncia un dividendo suelen existir diferentes fechas relevantes.
Entre ellas pueden encontrarse:
- Fecha de anuncio.
- Fecha ex-dividendo.
- Fecha de registro.
- Fecha de pago.
Las reglas concretas pueden variar según el mercado.
La fecha ex-dividendo es especialmente importante porque determina, de acuerdo con las reglas del mercado correspondiente, quién tiene derecho al próximo dividendo.
Por eso, un inversor debería consultar siempre la información oficial de la empresa y del mercado.
¿Se puede comprar una acción justo antes del dividendo?
Esta es una pregunta frecuente.
Algunas personas creen que pueden comprar una acción justo antes del pago, recibir el dividendo y venderla inmediatamente obteniendo una ganancia fácil.
Pero el funcionamiento del mercado no es tan sencillo.
El precio de la acción puede ajustarse cuando la acción pasa a negociarse sin derecho al dividendo.
Además, el precio puede moverse por muchos otros factores.
Por eso, recibir un dividendo no significa automáticamente obtener una ganancia adicional gratuita.
Dividendos y precio de las acciones
El rendimiento total de una inversión en acciones puede proceder de dos fuentes principales:
- La variación del precio de la acción.
- Los dividendos recibidos.
Por ejemplo, una acción puede subir de precio y además pagar dividendos.
Pero también puede ocurrir que una acción pague un dividendo y posteriormente su precio caiga.
Por eso, para analizar una inversión es importante considerar el rendimiento total y no solamente los dividendos.
¿Qué es la rentabilidad total?
La rentabilidad total intenta considerar tanto la evolución del precio como los dividendos recibidos.
Esto proporciona una visión más completa de la inversión.
Una empresa con un dividendo pequeño puede generar un rendimiento total atractivo si el negocio crece y la acción aumenta de valor.
Otra empresa con un dividendo elevado puede generar un resultado peor si el precio de sus acciones cae considerablemente.
Por eso, comparar únicamente dividendos puede ser engañoso.
Empresas de crecimiento frente a empresas de dividendos
En bolsa existen diferentes perfiles empresariales.
Algunas empresas están orientadas principalmente al crecimiento.
Pueden reinvertir gran parte de sus beneficios.
Otras empresas maduras pueden distribuir una parte importante de sus beneficios.
Ninguna de las dos estrategias es necesariamente superior.
Depende de las características de la empresa y de los objetivos del inversor.
Dividendos crecientes
Algunos inversores buscan empresas que no solamente paguen dividendos, sino que hayan aumentado sus pagos durante largos periodos.
El crecimiento del dividendo puede ser interesante porque puede ayudar a aumentar los ingresos futuros.
Pero nuevamente, el historial pasado no garantiza que la empresa continúe aumentando el dividendo.
Es necesario analizar si el crecimiento es sostenible.
¿Qué hace sostenible un dividendo?
Existen diferentes factores.
Beneficios
Una empresa rentable tiene una base más sólida para distribuir beneficios.
Flujo de caja
Los beneficios contables no siempre coinciden exactamente con el efectivo disponible.
Deuda
Una deuda elevada puede limitar la capacidad de distribuir dinero.
Crecimiento
Si el negocio crece de manera saludable, puede existir mayor capacidad para mantener el dividendo.
Sector
Algunos sectores tienen características diferentes respecto a otros.
Política de la empresa
La dirección puede establecer una política de distribución determinada.
Ninguno de estos factores debería analizarse de manera aislada.
Dividendos y deuda
La deuda merece especial atención.
Una empresa puede tener un dividendo atractivo, pero también una cantidad elevada de deuda.
Si los costes financieros aumentan o los ingresos disminuyen, la compañía puede tener que utilizar más efectivo para atender sus obligaciones.
Esto podría reducir el dinero disponible para dividendos.
Por eso, al analizar una empresa de dividendos conviene revisar su balance.
Dividendos y flujo de caja
El flujo de caja permite analizar cuánto efectivo genera realmente una empresa.
Una compañía puede mostrar beneficios contables, pero eso no significa automáticamente que tenga la misma cantidad de dinero disponible.
Para los inversores interesados en dividendos, comprender el flujo de caja puede ser especialmente importante.
Un dividendo sostenible debería estar respaldado por una capacidad razonable de generar efectivo.
Sectores que suelen pagar dividendos
Algunos sectores tienen empresas maduras que históricamente han distribuido dividendos.
Entre ellos pueden encontrarse determinadas compañías de:
- Servicios públicos.
- Telecomunicaciones.
- Energía.
- Finanzas.
- Consumo.
- Industria.
Pero no significa que todas las empresas de estos sectores paguen dividendos ni que sus dividendos sean seguros.
Cada compañía debe analizarse individualmente.
Dividendos y diversificación
Una cartera formada únicamente por empresas que pagan dividendos puede estar demasiado concentrada.
Por ejemplo, si todas las inversiones pertenecen a un pequeño número de sectores, una crisis en esos sectores podría afectar a gran parte de la cartera.
Por eso, la diversificación sigue siendo importante.
La búsqueda de dividendos no debería eliminar la necesidad de distribuir el riesgo.
¿Se pueden reinvertir los dividendos?
Sí.
Un inversor puede recibir dividendos y utilizarlos para comprar nuevas participaciones, dependiendo de las opciones disponibles.
La reinversión permite aumentar progresivamente el número de acciones.
Esto puede generar un efecto similar al interés compuesto a largo plazo.
Por ejemplo, si una persona recibe dividendos y compra más acciones, esas nuevas acciones pueden generar posteriormente nuevos dividendos si la empresa mantiene sus pagos.
Pero siempre hay que tener en cuenta impuestos, comisiones y riesgos.
El interés compuesto y los dividendos
La reinversión de dividendos puede ser una herramienta interesante para los inversores con un horizonte temporal largo.
En lugar de retirar los dividendos, pueden utilizarse para aumentar la inversión.
Con el tiempo, una cartera puede crecer mediante nuevas aportaciones y reinversión de los dividendos.
Sin embargo, el resultado depende de la evolución de las empresas y de los mercados.
No existe una rentabilidad garantizada.
Dividendos y fiscalidad
Los dividendos pueden tener consecuencias fiscales.
El tratamiento depende del país de residencia fiscal, del tipo de inversión y de las circunstancias del inversor.
Además, cuando los dividendos proceden de empresas extranjeras pueden existir cuestiones relacionadas con retenciones en origen.
Por eso, antes de construir una estrategia basada en dividendos conviene comprender el tratamiento fiscal aplicable.
Cuando existen dudas, puede ser recomendable consultar con un profesional fiscal.
¿Es mejor cobrar dividendos o vender acciones?
Esta pregunta no tiene una respuesta universal.
Una empresa puede distribuir parte de sus beneficios mediante dividendos.
Otra puede reinvertirlos en el negocio.
Desde la perspectiva del inversor, ambas situaciones pueden tener consecuencias diferentes.
Lo importante es analizar el rendimiento total, los impuestos, las necesidades de liquidez y los objetivos personales.
No debería asumirse automáticamente que recibir dividendos es mejor que obtener rentabilidad mediante la apreciación de una inversión.
El error de perseguir dividendos
“Perseguir dividendos” significa buscar constantemente las acciones que ofrecen los porcentajes más elevados.
Puede ser una estrategia peligrosa.
Una rentabilidad extraordinariamente alta puede deberse a una caída importante del precio de la acción.
Si la caída refleja problemas reales del negocio, el dividendo podría reducirse posteriormente.
Por eso, el porcentaje del dividendo debe analizarse junto con la salud financiera de la empresa.
Cómo analizar una empresa antes de comprarla por sus dividendos
Un inversor puede elaborar una lista de preguntas.
¿La empresa obtiene beneficios?
Hay que revisar su evolución.
¿Genera efectivo?
El flujo de caja es importante.
¿Tiene demasiada deuda?
La deuda puede limitar la capacidad de distribuir beneficios.
¿Ha mantenido el dividendo?
El historial puede proporcionar información, aunque no garantiza el futuro.
¿El dividendo está creciendo?
Puede ser interesante observar su evolución.
¿El payout es sostenible?
Hay que compararlo con los beneficios y la situación de la empresa.
¿La acción está demasiado cara?
Una buena empresa puede ser una mala inversión si se compra a una valoración excesiva.
¿Existe diversificación?
No conviene depender de una sola empresa.
¿Cuánto dinero se puede ganar con dividendos?
Depende de la cantidad invertida, de los dividendos pagados y de la evolución futura de las empresas.
Por ejemplo, si una cartera hipotética de 10.000 euros generase una rentabilidad por dividendo del 3 %, el dividendo anual teórico sería de 300 euros antes de impuestos y otros costes.
Pero esto no significa que el inversor vaya a recibir siempre 300 euros.
El dividendo puede cambiar.
Además, el valor de la cartera puede subir o bajar.
Por eso, los cálculos deben considerarse únicamente ejemplos educativos.
¿Los dividendos pueden generar ingresos pasivos?
Pueden proporcionar ingresos periódicos, pero la expresión “ingreso pasivo” puede llevar a confusión.
Una cartera de dividendos requiere planificación y seguimiento.
Además, los pagos no están garantizados.
La persona que recibe dividendos sigue expuesta al comportamiento de las empresas y de los mercados.
Por eso, no debería considerarse como un salario garantizado.
Dividendos y largo plazo
Una estrategia centrada en dividendos suele estar asociada a objetivos de largo plazo.
Esto se debe a que los inversores pueden beneficiarse potencialmente de la combinación de:
- Dividendos.
- Crecimiento de beneficios.
- Revalorización de acciones.
- Reinversión.
Pero para que esta estrategia funcione como se espera, es necesario seleccionar inversiones adecuadas y mantener una gestión disciplinada.
¿Qué debe hacer un inversor principiante?
Un principiante no debería empezar comprando acciones únicamente porque anuncian un dividendo elevado.
Primero debería aprender conceptos básicos de inversión.
Por ejemplo:
- Cómo funcionan las acciones.
- Qué significa capitalización bursátil.
- Qué es el beneficio por acción.
- Qué es el payout.
- Qué es el flujo de caja.
- Cómo analizar deuda.
- Cómo funciona la diversificación.
- Cómo calcular la rentabilidad total.
Con estos conocimientos será más fácil evaluar una empresa.
Preguntas frecuentes sobre dividendos
¿Qué es un dividendo?
Es una distribución realizada por una empresa a sus accionistas bajo determinadas condiciones.
¿Los dividendos están garantizados?
No. Una empresa puede reducirlos, suspenderlos o eliminarlos.
¿Una empresa que paga muchos dividendos es mejor?
No necesariamente. Hay que analizar el negocio completo.
¿Qué es la rentabilidad por dividendo?
Es una medida que relaciona el dividendo anual con el precio de la acción.
¿Qué es el payout?
Es una medida que relaciona los dividendos distribuidos con los beneficios.
¿Se pueden reinvertir los dividendos?
Sí, dependiendo de las opciones disponibles y de la estrategia del inversor.
¿Los dividendos pagan impuestos?
Pueden tener consecuencias fiscales, dependiendo de la legislación aplicable y de la situación del inversor.
¿Una acción puede caer aunque pague dividendos?
Sí. El precio de la acción puede bajar independientemente de que la empresa distribuya dividendos.
¿Es mejor una empresa con un dividendo alto?
No necesariamente. Un dividendo elevado puede esconder riesgos que deben analizarse.
¿Los dividendos son adecuados para principiantes?
Pueden formar parte de una estrategia de inversión, pero primero hay que comprender los riesgos y analizar las empresas.
Conclusión
Los dividendos pueden ser una parte interesante del mundo de la inversión, pero no deberían analizarse de manera aislada.
Una empresa puede pagar un dividendo elevado y aun así ser una inversión poco atractiva si sus beneficios están cayendo, tiene demasiada deuda, genera poco efectivo o cotiza a una valoración excesiva.
Por eso, antes de comprar una acción por sus dividendos es importante analizar el negocio completo.
La rentabilidad por dividendo puede ser un punto de partida, pero no debería ser el único criterio.
También conviene estudiar el beneficio, el flujo de caja, la deuda, el payout, la evolución histórica y las perspectivas de la empresa.
Además, hay que recordar que los dividendos no están garantizados.
Una compañía puede reducir o suspender sus pagos cuando las circunstancias cambian.
Para los inversores que tienen objetivos de largo plazo, la reinversión de dividendos puede permitir aumentar progresivamente el número de acciones y aprovechar el efecto compuesto.
Pero incluso una estrategia de dividendos debe mantener una adecuada gestión del riesgo y diversificación.
En definitiva, invertir en empresas que pagan dividendos no consiste simplemente en buscar el porcentaje más alto.
Consiste en encontrar empresas que tengan un negocio comprensible, una situación financiera razonable y una política de distribución que pueda resultar sostenible.
Como ocurre con cualquier inversión, el objetivo debería ser tomar decisiones basadas en información y comprender que existe la posibilidad de perder dinero.
Aviso importante: Este artículo tiene finalidad exclusivamente educativa e informativa. No constituye asesoramiento financiero, fiscal o de inversión ni recomienda ninguna empresa concreta. Los dividendos pueden reducirse o suspenderse y el precio de las acciones puede subir o bajar. Antes de invertir, es recomendable analizar la información oficial de la empresa, comprender los riesgos y valorar las circunstancias personales.
